
Deje de desperdiciar su patio cada invierno
Es siempre lo mismo en noviembre: el clima se vuelve frío, y esos hermosos mesones al aire libre, por los cuales pagó un precio elevado, simplemente quedan allí, vacíos. Es como si tuviera que pagar alquiler por un espacio que no puede utilizar. Pero aquí está la solución: no es necesario calentar todo el área exterior. Eso sería inútil. En lugar de eso, basta con calentar a las personas que están allí.
El “efecto sol”
Para esto, utilizamos calentadores infrarrojos de onda corta. Piénselo como una lámpara de calor para sus invitados. En lugar de enviar aire caliente que se dispersa con la primera brisa, estos dispositivos envían calor directamente a quien está sentado debajo de ellos. Es como estar bajo el sol en un día frío. Es instantáneo. Cuando las personas se sienten cómodas, no tienen prisa por irse. Se quedan más tiempo. Piden otra ronda de cócteles o un postre que no tenían previsto pedir. Cuando sus invitados se sienten cómodos, el monto promedio de la cuenta aumenta naturalmente. Así de simple.
Más asientos, sin necesidad de renovar el contrato de alquiler
Piense en estos calentadores como una forma de ampliar su restaurante, sin tener que mover paredes ni firmar un nuevo contrato de alquiler. Solo está haciendo que su espacio actual funcione mejor para usted. Hemos visto cómo algunos dueños lograron obtener un 20% a 30% más de ingresos durante el invierno, simplemente ajustando la temperatura. De este modo, un área “estacional” se convierte en una fuente de ingresos durante todo el año.
Algunas cosas a tener en cuenta
Puede instalar estos calentadores en el techo o en postes. Pero no colóquelos demasiado separados unos de otros. Colóquelos a cada 2 o 3 metros, de lo contrario, habrá zonas frías donde los invitados tengan frío, mientras que la persona a su lado esté cómoda. Una importante advertencia: revise su sistema eléctrico. Estos dispositivos consumen mucha energía. Si su instalación eléctrica es antigua o si su panel ya está al límite, los interruptores se apagarán en cuanto el patio se llene de gente. No es una buena situación cuando veinte clientes con frío lo miren fijamente. Haga que un profesional revise primero la capacidad de carga de su sistema eléctrico. También, manténgalos limpios. La lluvia y el viento no dañarán estos dispositivos, pero la grasa y el polvo sí. Si los reflectores se ensucian, el calor no se distribuirá bien. Límpielos cada temporada para que sigan funcionando bien.