
¡Deje de dejar que su área de comedor al aire libre se desperdicie en invierno! Es una situación frustrante: tener un lugar hermoso para comer al aire libre, pero quedarse sin usarlo solo porque la temperatura baja. Tiene el espacio, pero nadie quiere pasar frío mientras cena.
Aquí es donde entran en juego nuestros calentadores infrarrojos. La mayoría de los calentadores intentan calentar el aire. Pero si hay viento, ese calor se disipa rápidamente. Nuestras lámparas funcionan de manera diferente: envían calor directamente hacia sus invitados y su comida. Es como estar sentado bajo el sol, incluso si hace viento o llueve afuera.
Diseñados para resistir las condiciones climáticas extremas
Utilizamos una clasificación IP65 para estos dispositivos. En términos sencillos, están completamente sellados. El polvo no puede entrar, ni la lluvia puede pasar a través de ellos. No hacemos concesiones: utilizamos juntas y carcasas resistentes que no se oxidan. Si utiliza un calentador barato sin estas medidas de protección, la humedad llegará eventualmente a los componentes eléctricos. Eso causará cortocircuitos o daños en los elementos del calentador, justo en medio de una noche animada. No es una buena imagen.
Por qué la tecnología de ondas cortas es importante
Nos mantemos con la tecnología de infrarrojos de ondas cortas. Dado que el calor no se dispersa con el viento, puede colocar estos calentadores en el techo, y el calor llegará a la mesa casi de inmediato. No hay necesidad de esperar a que toda la zona se caliente. Sus invitados sentirán el calor tan pronto como se sienten.
La conclusión
Cuando las personas están cómodas, se quedan. Y cuando se quedan, piden otra bebida o un postre. Es muy simple: si puede utilizar todas sus mesas durante todo el año, sus ingresos aumentarán.
Un consejo sobre la instalación: estos calentadores consumen mucha energía. Necesitará un circuito dedicado y disyuntores capaces de manejar esa carga. No hay nada peor que que el sistema se apague durante una cena con muchos clientes, debido a la sobrecarga. Asegúrese de tener el espacio adecuado y evite esos “puntos fríos”. De esa manera, sus invitados realmente querrán sentarse afuera.