
Haciendo que tu pérgola exterior sea realmente útil en invierno
Seamos sinceros: la mayoría de las pérgolas exteriores se vuelven prácticamente inútiles en cuanto baja la temperatura. Tienes un espacio maravilloso, pero en cuanto comienza a llover o hacer frío, todos se refugian adentro.
La solución es más sencilla de lo que crees. Si instalas calentadores infrarrojos resistentes al agua en tu sistema domótico, podrás dejar de luchar contra el clima. Imagina sentarte en el sofá y, con solo tocar tu teléfono, convertir tu patio helado en un lugar acogedor en cuestión de segundos. Es un cambio total en la forma en que utilizas tu hogar.
¿Por qué los calentadores infrarrojos?
La mayoría de los calentadores intentan calentar el aire. El problema es que, afuera, el viento se lleva ese calor. Es un desperdicio de energía.
Los calentadores infrarrojos son diferentes. No se preocupan por el aire; envían calor directamente a tu piel y a tus muebles. Es como estar bajo el sol en un día de otoño.
Por lo general, usamos emisores de onda corta o media para estos sistemas, ya que logran penetrar mejor en el frío. Y lo mejor: no hay necesidad de esperar. Basta con presionar el interruptor para sentir el calor de inmediato.
Hacerlo “inteligente”
Para que funcione bien, conectamos los calentadores a relés inteligentes o controladores IoT. Con tecnologías como Zigbee o Matter, pueden integrarse fácilmente con cualquier sistema que ya tengas.
Incluso puedes programarlo para que funcione automáticamente. Por ejemplo, puedes decirle a tu casa: “Oye, si la temperatura del patio llega a 10°C, enciende los calentadores”. No tendrás que preocuparte por ello.
Pero aquí hay un consejo importante: no escatimes en los relés. Estos calentadores consumen mucha energía. Si usas un relé débil, sus contactos pueden soldarse entre sí. Siempre recomiendo usar un módulo de alimentación con una capacidad un 25% mayor que la potencia total de los calentadores. Así, nada se dañará.
La realidad desagradable del clima
Dado que estos dispositivos estarán afuera, necesitan carcasas con clasificación IP65 y cables sellados. De lo contrario, la primera tormenta hará que todo se arruine.
Una cosa a tener en cuenta: cuando se aplica mucho calor al aire frío y húmedo, se produce condensación. Probablemente verás gotas de agua formándose en las vigas de la pérgola.
Por eso, asegúrate de que los soportes de montaje sean resistentes a la corrosión. El ciclo constante de calentamiento y enfriamiento en el aire húmedo puede causar óxido si se utiliza el metal incorrecto. Utiliza acero inoxidable o metal tratado, y todo estará bien.