
Dejen de tirar sus calentadores de patio
La mayoría de los calentadores infrarrojos de tipo IP55 están diseñados de manera que son herméticos, lo cual es bueno para protegerlos del polvo y la lluvia. Pero aquí está el problema: cuando el elemento calefactor deja de funcionar después de varios años de uso intensivo, uno se queda sin solución. O bien hay que luchar durante medio día con tornillos oxidados y sellos defectuosos, o bien hay que tirar todo el dispositivo al basurero. Es una pérdida de dinero y una verdadera molestia.
Pensamos que debía haber una forma mejor.
Por eso, diseñamos nuestros calentadores con un sistema modular. En lugar de conectar directamente el elemento calefactor a la red eléctrica principal, creamos un sistema en el que se puede sacar fácilmente el componente calefactor sin tener que desmontar toda la estructura eléctrica.
Lo mejor de todo es que la selladura permanece intacta. Se tiene acceso directo al tubo sin comprometer la protección del dispositivo.
No es fácil mantener la clasificación IP55. Normalmente, los sellos se adhieren al marco debido al calor. Para solucionarlo, utilizamos silicona de alta temperatura. Esta no se funde con el metal. Basta con sacar el módulo, reemplazar el tubo y volver a colocarlo en su lugar.
Claro, esto ocupa un poco más de espacio dentro del dispositivo que una soldadura permanente. Pero, honestamente, estoy dispuesto a hacer este sacrificio siempre y cuando no tenga que reemplazar todo el calentador.
Hablemos ahora sobre el proceso de reparación.
Cuando el tubo deja de funcionar, la solución es muy sencilla: basta con desconectar el terminal de conexión, soltar las abrazaderas y retirar el tubo viejo. Sin necesidad de soldar, sin herramientas especiales, y sin tener que leer instrucciones durante horas.
Así, lo que antes tomaba cuatro horas se reduce a diez minutos.
Si se trata de veinte o treinta calentadores en un lugar grande, esta es la única forma de mantenerse organizado. No se necesita un almacén lleno de calentadores de repuesto; basta con tener unos cuantos tubos a mano para poder seguir usando los calentadores.